sábado, 11 de abril de 2009

La revolución YouTube

Los cambios que está produciendo YouTube (y la Web 2.0 de la que forma parte) van más a allá de individualidades, alcanzan no sólo a quienes suben sus videos al sitio a razón de 200.000 por día (13 horas de filmación por minuto, según la empresa), sino también a las decenas de millones de personas de todo el mundo que navegan este sitio.
¿Pero qué es YouTube? Sabemos que es un sitio Web donde la gente comparte videos, aunque nadie conoce a ciencia cierta qué hay allí dentro porque crece a un ritmo tan acelerado que es imposible trazar sus límites.
El material audiovisual es de lo más variado: videos domésticos y confesionales grabados con una Webcam, minificciones que constituyen ensayos de nuevos formatos para TV, material de contenido político (parte de la batalla de las elecciones primarias en Estados Unidos se dirimió en YouTube), músicos aficionados en acción, imágenes
De hecho, el sitio puede albergar cualquier material filmado, basta con que quien lo posea decida compartirlo, lo que posibilita el acceso a obras que son de difícil acceso por ejemplo muchas obras de video arte.
Sin embargo, más del 85% del material que se sube es nuevo y original, y esa es la gran revolución de YouTube, haber convertido a los espectadores en productores como parte de la horizontalidad y la democracia digital. Se trata de una nueva forma de expresión de identidad y de comunidad global que está emergiendo. Es una forma inédita de intercambio y colaboración que está llevando a repensar los conceptos de derecho de autor, privacidad, comercio, amor y familia.
Pero YouTube no es un inventario de videos. Lo que importa es la bestia en movimiento, alimentada por la interacción espontánea de millones de usuarios en busca de entretenimiento, visibilidad y contacto: el sitio forma parte insoslayable del sistema mediático integrado en el que vivimos, es un laboratorio en constante experimentación. Según muchos expertos, no sólo está transformando el modo en que nos comunicamos sino también la manera en que construimos nuestra subjetividad y entendemos el mundo. (Hector Guyot, 2008)
YouTube podría ser el espacio público más grande del planeta al que se accede desde la privacidad del hogar.
Podemos establecer un claro paralelismo entre YouTube (y la Web 2.0) y la globalización ya que ambos eliminan la idea de centro. No tienen esencia, ni núcleo, ni eje, sólo quedan pasajes y paradas efímeras en un flujo que no puede detenerse.
¿Hacia dónde va YouTube? ¿Hacia dónde va la globalización? Es imposible hacer predicciones. Pero las respuestas al interrogante giran alrededor de la misma idea: YouTube, la Web y la globalización van hacia donde la gente las lleve.

No hay comentarios:

Publicar un comentario