
“Cuando el ordenador posibilita “entrar en contacto con otras mentes” está potenciando los procesos de aprendizaje”. Martín – Marchesi.
Las nuevas tecnologías de la información redefinen la experiencia humana. Ocurrió con la imprenta, la fotografía, la telegrafía, el teléfono, el fonógrafo, el cine, la radio, la televisión, el ordenador personal, y con Internet. Las nuevas tecnologías de la información generan nuevas situaciones y también nuevas formas de entender entornos ya familiares. Tienen el poder de modificar el ámbito social mediante la introducción de nuevas formas de intercambio y negociación de significado. Hoy, nuestros sistemas de intercambio simbólico están empezando a incorporar nuevos elementos multimedia, introducidos por la fusión entre las telecomunicaciones, la computación en tiempo real y las redes a escala mundial.
Qué mejor trampolín para catapultarnos junto con nuestros alumnos hacia un nuevo mundo de técnicas, imágenes, ideas, con el único objetivo de formar un pensamiento propio, crítico e imaginativo.
Desde esta perspectiva de alfabetización básica, la enseñanza de las competencias relativas a las TIC debe tener como objetivo que los alumnos, como futuros ciudadanos, no sean meros consumidores de estas tecnologías sino que sus conocimientos les permitan usarlas para dar respuesta a sus necesidades y producir nuevos conocimientos. Por ende mejorar la calidad de la educación.
Como docentes debemos emplear la tecnología informática para alcanzar fines como igualdad y descentralización.
La estructura de los softwares educativos e Internet, como concepto de red con información accesible y descentralizada, son aptos para difundir de un modo equilibrado el conocimiento actual, las artes, el entretenimiento, las nuevas ideas, los descubrimientos, los rasgos distintivos de las culturas y países de todo el mundo.
El proceso de modernización educativa se profundizará arrastrando consigo otras modernizaciones, tal vez la necesidad de extender la red eléctrica a lugares que aún no la tengan, ya que siempre presentan un principio de cambio y transformación.
La simplicidad de uso y la inmediatez son vehículos, instrumentos, medios, pero su práctica podría cambiar el modo de pensar, de comunicar, imaginar y de crear de jóvenes y adultos.
Debemos renovar las metodologías pedagógicas de la escuela e implementar las nuevas mecánicas de trabajo, ya que no podemos continuar permaneciendo ajenos a las virtudes de la co-construcción de aprendizajes ni tampoco a las características mismas que vienen aparejadas con la conectividad de ordenadores como principal representación de la interacción social.
Hay un proceso de transición hacia un cambio cultural profundo que modifica la forma de producir conocimiento y compartirlo con otros seres humanos que ya ha comenzado.
El tiempo de Internet es del orden de lo instantáneo y la espacialidad de la Red remite a la ubicuidad. Está en todas partes en todo momento.
Podemos pensar que tal vez no se trate de una creación genuina, que es una especie de juego, de combinación de módulos previos, sin embrago estimula actividades imaginativas.
Si trabajamos sobre lo que representa la producción audiovisual interactiva nos percatarnos de que el juego es el eslabón estratégico que une la acción y la interfaz.
En el juego no hay una finalidad más allá de la que le es propia. El hecho de actuar en el terreno de lo virtual produce el rompimiento con la realidad del entorno y además permite crear una realidad propia.
Los niños y jóvenes que progresen en este campo serán más adelante los agentes de cambio.
Las nuevas tecnologías de la información redefinen la experiencia humana. Ocurrió con la imprenta, la fotografía, la telegrafía, el teléfono, el fonógrafo, el cine, la radio, la televisión, el ordenador personal, y con Internet. Las nuevas tecnologías de la información generan nuevas situaciones y también nuevas formas de entender entornos ya familiares. Tienen el poder de modificar el ámbito social mediante la introducción de nuevas formas de intercambio y negociación de significado. Hoy, nuestros sistemas de intercambio simbólico están empezando a incorporar nuevos elementos multimedia, introducidos por la fusión entre las telecomunicaciones, la computación en tiempo real y las redes a escala mundial.
Qué mejor trampolín para catapultarnos junto con nuestros alumnos hacia un nuevo mundo de técnicas, imágenes, ideas, con el único objetivo de formar un pensamiento propio, crítico e imaginativo.
Desde esta perspectiva de alfabetización básica, la enseñanza de las competencias relativas a las TIC debe tener como objetivo que los alumnos, como futuros ciudadanos, no sean meros consumidores de estas tecnologías sino que sus conocimientos les permitan usarlas para dar respuesta a sus necesidades y producir nuevos conocimientos. Por ende mejorar la calidad de la educación.
Como docentes debemos emplear la tecnología informática para alcanzar fines como igualdad y descentralización.
La estructura de los softwares educativos e Internet, como concepto de red con información accesible y descentralizada, son aptos para difundir de un modo equilibrado el conocimiento actual, las artes, el entretenimiento, las nuevas ideas, los descubrimientos, los rasgos distintivos de las culturas y países de todo el mundo.
El proceso de modernización educativa se profundizará arrastrando consigo otras modernizaciones, tal vez la necesidad de extender la red eléctrica a lugares que aún no la tengan, ya que siempre presentan un principio de cambio y transformación.
La simplicidad de uso y la inmediatez son vehículos, instrumentos, medios, pero su práctica podría cambiar el modo de pensar, de comunicar, imaginar y de crear de jóvenes y adultos.
Debemos renovar las metodologías pedagógicas de la escuela e implementar las nuevas mecánicas de trabajo, ya que no podemos continuar permaneciendo ajenos a las virtudes de la co-construcción de aprendizajes ni tampoco a las características mismas que vienen aparejadas con la conectividad de ordenadores como principal representación de la interacción social.
Hay un proceso de transición hacia un cambio cultural profundo que modifica la forma de producir conocimiento y compartirlo con otros seres humanos que ya ha comenzado.
El tiempo de Internet es del orden de lo instantáneo y la espacialidad de la Red remite a la ubicuidad. Está en todas partes en todo momento.
Podemos pensar que tal vez no se trate de una creación genuina, que es una especie de juego, de combinación de módulos previos, sin embrago estimula actividades imaginativas.
Si trabajamos sobre lo que representa la producción audiovisual interactiva nos percatarnos de que el juego es el eslabón estratégico que une la acción y la interfaz.
En el juego no hay una finalidad más allá de la que le es propia. El hecho de actuar en el terreno de lo virtual produce el rompimiento con la realidad del entorno y además permite crear una realidad propia.
Los niños y jóvenes que progresen en este campo serán más adelante los agentes de cambio.
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